Para que dejen de arrastrarse con el ex y dejen de andar regalando su dignidad. Aura Medina nos va a decir los mandamientos que sí o sí deben seguir al momento del truene.

Cada final marca un nuevo comienzo. Y aunque esto suene bien, todos sabemos lo difícil que es… reinventarnos, cerrar ciclos, dejar ir, etc. etc… Todo maravilloso, pero ¿cómo carambas hacemos eso cuando el corazón duele tanto?
Como ya hemos dicho muchas veces, NO HAY FORMULAS MÁGICAS… una ruptura es generalmente dolorosa y aún más si no fue nuestra decisión, pero pasado el shock, el tsunami de emociones, el no entender que está pasando y buscar formas de convencer a la otra persona, llega el momento en que lo único que queda es aceptar que la ruptura es real y tenemos que seguir con nuestra vida.
Los siguientes mandamientos, son simplemente sugerencias que ayudan a agilizar el proceso de superar la ruptura. Pero es importante entender que aun siguiendo estos puntos al pie de la letra, el tiempo es el factor principal.
Retomar el rumbo, reinventarte, olvidar a esa persona con quién posiblemente planeaste tu vida en los próximos 54 años, no es fácil, lo sabemos, pero la única forma de seguir adelante y salir de este túnel oscuro es moviéndote, pasar a la acción.

PRIMER MANDAMIENTO
No verlo ni hablar con él (o ella) en 60 días.
Sí, parece mucho tiempo, una eternidad, pero es necesario para desintoxicarte de esa persona. Esto te ayudará a sacarlo /a de tu sistema. Justo como un adicto necesita desintoxicarse, limpiarse de la sustancia de su preferencia, así también necesitas depurar esa energía de tu sistema. Mientras no hagas esto, sigues bajo la influencia del individuo, en total intoxicación y esto no te permite pensar con claridad, tomar decisiones inteligentes. El cerebro no funciona bien durante este período.
Sesenta días te proporcionan la distancia necesaria para recuperarte. Al menos al punto donde puedas hacer las emociones a un lado y recuperar tu asertividad.
Este tiempo, 60 días, 1,440 horas, 86,400 minutos, tiene algo de mágico: te permite salirte del drama, romper esa autoimagen de la mujer (u hombre) abandonada/a, sacudirte la energía de la relación, abrirte a nuevas posibilidades y recuperar el manejo de tu vida.
Pero tómalo en serio: imponte la desintoxicación. NO DEBE DE HABER CONTACTO. Aún si pretenden seguir siendo amigos, decídelo después de los 60 días.

¿Cómo diantres voy a lograrlo?
Si, suena como mucho tiempo, eso es desalentador, pero justo como si estuvieras en un programa de 12 pasos: “sólo por hoy”. Esto es día a día. Si piensas en 60 días, suena terrible, pero si vas haciéndote cargo de esto, un día a la vez, es muy factible y mucho más sencillo. Es la mente la que nos tortura, la idea de lograr algo así que en estos momentos puede sonar como imposible, pero tomar solo 24 horas a la vez, es justo lo que se necesita.
Busquemos herramientas. Los siguientes 6 mandamientos son recursos que te ayudarán a lograr esto. Compra un calendario grande y empieza a tachar cada día que pase… busca un cuaderno que te guste y empieza el diario de la desintoxicación de los 60 días. Usa este cuaderno para escribir todos los días, para verter aquí toda tu frustración, tu enojo, tu dolor. Escribe, escribe, escribe… es una maravillosa manera de depurar. Usa una raqueta o un tubo de esos que usan para la natación y un par de cojines y golpea todos los días al menos durante 10 minutos. Esto te ayudará a conectarte con tu rabia y a sacarla de manera segura y sin dañar a nadie, (sobre todo a ti mism@).
Y recuerda: Solo por hoy. Y cada día estás dando un paso hacia tu propia recuperación.

SEGUNDO MANDAMIENTO
Rodéate de “Guardianes de la Ruptura”.
Elige un par de realmente buen@s amig@s, quienes seguramente se sentirán felices de apoyarte. Si son buenos amigos, seguro conocen la historia y están más que convencidos que esta persona no merece que la busques.
Estas personas deben tener al menos tres de estas cualidades:
1. Sabe cómo era tu relación
2. Te sabe escuchar, sin juzgar y sin dar consejos
3. Te aprecia mucho
4. Está dispuest@ a estar localizable para ti, a cualquier hora en estos próximos 60 días.
5. Ha superado ya alguna ruptura
Obvio, necesitas comentarles de este proyecto de desintoxicación y que sepan que los necesitarás mucho los próximos 60 días. El trabajo puede ser tan sencillo, como que les llames cada vez que tengas ganas de hablar con tu ex o que te ayuden a distraerte, sobre todo en fines de semana, saliendo juntos y realizando actividades que apoyen tu desintoxicación.
Incluso pueden servir de intermediarios si existiera un verdadero asunto urgente entre tú y tu ex.
Estos guardianes deben ser personas a las que puedas recurrir cuando no sepas que hacer contigo, y deben asegurarse que no hagas nada que ponga en peligro tu desintoxicación.
¿Cómo hacerlo?
Pedir ayuda siempre es difícil., De alguna manera tenemos la idea equivocada de que podemos y debemos hacer las cosas por nosotr@s mism@s, pero esto no es cierto. Necesitamos aprender a pedir y comprender que muchas de las cosas que hacemos en la vida, salen mejor si lo hacemos en equipo. El dolor de una ruptura puede ser una bestia incontrolable y la verdad es que en medio de ese dolor, perdemos claridad, sensatez e incluso parte de nuestra normal inteligencia. así que siempre es bueno contar con amigos que puedan apoyarte y guiarte
en estos momentos de oscuridad.

TERCER MANDAMIENTO
Deshazte de sus cosas y de las que te lo recuerden.
Tu prioridad debe de ser convertir tu hogar en un lugar de recuperación. Y no que cada vez que veas un objeto, lo recuerdes y recuerdes “los momentos maravillosos”. Eso es tortura pura. Y solo aumenta la necesidad de buscarlo/a.
Guarda todas sus pertenecías, si es posible envíaselas (usa a tus guardianes). Tira o coloca fuera de tu vista objetos que te lo recuerden (fotos de ambos, etc.). Redistribuye tu casa, cambia la decoración. No te aloques gastando dinero, no es necesario. Simplemente usa tu sentido común y tu creatividad para crear entornos nuevos.
¿Cómo hacerlo?
Invita a tus Guardianes y a otros amigos cercanos, que ellos te ayuden a cambiar cosas, pintar, mover, agregar plantas, en fin, aprovechar para limpiar la energía del lugar y crear un nuevo entorno que te sea muy agradable y totalmente tuyo.
Crea una celebración de este evento. Compra Pizza, tacos, chelas. Es una renovación y como tal es un evento feliz.
Monta diferentes cajas: una para meter todos los objetos que vas a devolverle (mándalos con alguien, NO USES ESTO COMO EXCUSA PARA VERLO. Otra caja, para guardar temporalmente, objetos de tu propiedad que no deseas tirar pero que hoy te lo recuerdan (copas, cuadros, etc).
Y una última para meter cosas que tirarás, su cepillo de dientes, ropa interior que dejó en tu casa, su cortaúñas. No tires sus cosas de valor a la basura, por muy enojad@ que estés. Puede que luego te arrepientas. Lo mejor es actuar con integridad, esto te hará sentirte bien contigo.

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Por Coca Cola

CUARTO MANDAMIENTO¨
Ponte las pilas cada día.
Es hora de acabar con el letargo. Tienes ahora, como consecuencia de la ruptura, mucho tiempo extra. Por lo mismo necesitas ponerte en movimiento, y para ello, hay que ponerse las pilas. Posiblemente ya pasaste días encerrad@, en plena catarsis, escuchando canciones, lamentándote, golpeando cojines con su foto. Todo esto está muy bien. Ahora es el momento de salir. Recordar el mundo de afuera. Salir a caminar, tomar el sol, ir al cine (te sugiero buscar pelis inofensivas).
Necesitas luchar contra la inercia en la que puede meterte una ruptura. Romper el patrón de escondernos y caer en la autocompasión. Tomar acción. Recuperar tu fuerza y tu entereza. Y aquí entra en juego la actividad física.
Aprovecha para cultivar a la guerrera en ti. Busca una actividad física que te haga sentir fuerte, que te llene de energía, de hormonas felices.
Necesitas ponerte las pilas y recibir una buena dosis de actividad física es un buen comienzo.
¿Cómo hacerlo?
No te fijes metas demasiado altas, que sean razonables, alcanzables.
Haz un pacto contigo misma, redacta y firma un contrato.
Encuentra una actividad física que disfrutes. Si haces algo que no te guste, seguro lo vas a dejar.
Busca el horario que más te acomode.
Tomate este tiempo para reestablecer una relación más sana y amorosa contigo. Con tu cuerpo.

QUINTO MANDAMIENTO
Vístete de confianza.
“¿Qué debo ponerme ahora?”… además de algo que te guste y te quede bien, adórnate con confianza. Esta combina con todo.
A veces, en plena depresión, en medio de nuestra s crisis emocionales, cuando sentimos nuestro mundo patas pa’rriba, lo último que nos importa es como nos vemos. Digan que nos medio arreglamos para el trabajo, si es el caso, pero nada más. Después del trabajo, fines de semana, pants, camisetas viejas, sudaderas. Qué pensar de un poco de maquillaje o un peinado más menos decente: nos vestimos de ruptura. Arrastramos nuestra miseria paso a paso. Y más allá de esto, lloramos en todos los rincones. Lloramos en nuestro escritorio, en el baño de la oficina, en la mesa de ese restaurante especial donde ahora te sientas sola.
Es importante que una vez concluido el primer período del shock, dejes a un lado las escenas y los atuendos espantosos. Especialmente fuera de horario laboral. (Créeme, tu jefe o jefa podrá ser muy comprensivo, pero será por un período muy corto. NO es tu terapeuta).
La regla de oro es no salir de casa con algo con lo que no te gustaría que te viera tu ex. Eso va por los pants sucios y raídos y esas camisetas horribles que usas para pasear al perro. Es hora de vestirte de confianza. No estamos diciendo que tengas que vestir de gala y ponerte kilos de maquillaje. Simplemente que permitas que tu aspecto exterior refleje esa maravillosa metamorfosis que sucede adentro. Y no que reflejes a la parte que se siente rechazada, abandonada. Sabemos que está allí, pero trabájala en tu casa, con tus guardianes o en terapia. Ya no la saques a pasear todo el tiempo.
Recuerda, la mejor venganza es una vida satisfactoria y plena.
¿Cómo hacerlo?
Puede que este sea el mandamiento más fácil de cumplir. No necesitas tanto, basta con decirte: “Hoy no perderé la razón en público y me pondré algo que me haga sentir bien”.
Aprecia todo este camino que has recorrido para llegar aquí. Estás finalmente encaminando tus pasos a la dirección correcta. Y estás haciendo cosas para sentirte mejor cada día. Esto en realidad debe de ser pan comido.
Echa mano a todos tus recursos. Nuevo corte de pelo. Cómprate algo que te encante. Apapáchate mucho y llénate de cosas lindas. incluso, si te gustan, compra tus flores favoritas y regálatelas.

SEXTO MANDAMIENTO

No reincidas
Ha sido muy duro llegar hasta aquí, imagina empezar todo de nuevo. Tener que reiniciar de día cero. Por eso te decimos “No reincidas”. Reconciliarte, caer de nuevo con el ex, no es que sea un pecado terrible, es muy posible que suceda, pero esto corta de tajo el proceso de recuperación, así que tienes que estar muy segura que vale la pena correr el riesgo, porque si no funciona ese intento o era solamente sexo de ruptura.. mmmm, vas de nuevo y derechito al fondo del pozo. Sobre todo si tenías expectativas. A veces esto es necesario para entender de una vez por todas que ya se acabó, pero, ¿Realmente necesitas ese guamazo en la cabezota?? ¿Necesitas que te pongan tan claro que ya se acabó? Que se acueste contigo llevado por la nostalgia, la emoción o las copas y al día siguiente, o unas horas después, se acuerde que ya no quería una relación contigo. Y empezamos de nuevo. Día uno, Uffff
Siempre es tentador para ambas partes revisitar la escena del crimen, sobre todo cuando caminas por arenas movedizas el mes posterior a la ruptura. Le echas de menos, quizá él también te extraña un poco aunque no tenga la mínima intención de volver contigo.
El problema es que al reincidir te alejas de esa meta que te hará sentirte mejor, segura y llena de proyectos nuevos. SI recaes, renuevas el dolor, y además enturbias la situación, lo cual no es necesario. NO VALE LA PENA… si rompieron, fue por algo. Ese algo continúa allí. Todo está claro, no te confundas, ni te hagas historias en la cabecita. Te darás de bruces contra la realidad.
¿Cómo hacerlo?
Día a día corazón…solo por hoy. Por un buen tiempo, la tentación de llamarle para contarle algo, verlo “solo para platicar”, tomar un café en el lugar favorito. Aparecerte por esos lugares donde sabes que él frecuenta, luchar contra eso, es difícil, sobre todo si ambos se sienten solos, y así será seguramente. Pero ve estas tentaciones como fantasmas del pasado, que te acosan y te tientan. Fantasmas… recuerda que terminaron, porque terminaron y llama a tus guardianes. Caer de nuevo solo te alejará más de tu objetivo. Supón que regresas con esta persona. Las causas por las que terminaron siguen allí. Y se manifestarán de nuevo cuando la emoción de la reconciliación pase. ¿Y entonces? Estarás muy lejos de la meta, de nuevo a empezar a recorrer el camino del olvido, con todo lo que esto implica. Y ya sabes lo difícil que es, para que regresarte al inicio, es como jugar con serpientes y escaleras… un mal movimiento, y de nuevo hasta abajo. ¿Realmente vale la pena? Porque el caer de nuevo no significa que el compromiso se reanuda. Igual para él te conviertes en alguien con quien tener sexo sin compromiso, sin ataduras. ¿Es esto lo que quieres? Piénsalo muy bien antes de tomar este camino.

SÉPTIMO MANDAMIENTO
Volverte la Número UNO para ti.
Nada de esto funcionará si tú no te aprecias (y esto NO es negociable).
Tienes que aprender a valorarte. A ser el sol de tu sistema solar. Puedes querer a tu familia, a tus amigos, perros, gatos y músicos callejeros, pero si no te quieres a ti mism@ y te pones en primer lugar, nada de esto funcionará.
Esto tiene que suceder antes de emprender una nueva relación. Si no lo logras, repetirás y repetirás patrones, los mismos patanes, las mismas situaciones y al final los mismos dramas.
Ser la número uno implica cuidarte cuando nadie más lo hace. Apreciarte, valorarte, darte todo esto que estás buscando afuera. Aprender a hacernos cargo de nosotros mismos es una gran idea, no solo porque al final es lo que corresponde, sino porque además esto nos ayuda a dejar de colgarnos de la pareja, pretendiendo que llene nuestros vacío y en vez de esto, poder ser responsables de nuestro bienestar y esto es una gran cualidad y además sumamente atractiva.
¿Qué significa esto? Aprender a disfrutarte, incluso en la soledad. Aunque la soledad es algo que surge justo de no poder estar con nosotros mismos, de no amar nuestra compañía. Logra estar en paz con nosotr@s y disfrutar nuestra solitud es llegar a un lugar muy gratificante. Y es una cualidad muy valiosa en cuanto a relaciones se refiere. Te vuelves responsable de tu vida, de tus actos. Y no lo haces para atrapar a alguien, no es una estrategia más para conseguir novio. En este momento lo importante es lo que TÜ quieres y necesitas en tu vida. Dejar de hacer las cosas para los demás. Quererte y sentirte completa no tiene nada que ver con pescar a alguien, eso viene como consecuencia, pero nunca debe de ser el objetivo.
Y aprovecha este tiempo de soledad para ver qué fue lo que tú pusiste en la relación que la llevó al traste. No te quedes en el papel de la víctima porque francamente es de flojera, nadie te lo creerá y no te servirá de nada. Si tú reconoces el papel que desempeñaste, podrás modificar lo que se necesite modificar y no caer en el mismo patrón.
¿Cómo hacerlo?
Al hacer todo esto, lo estás haciendo. Estás pasando a la acción, buscando respuestas, aceptando el dolor y alejándote del sufrimiento, en la dirección correcta. Tienes la voluntad de mirar, de escuchar y de aprender. Con ello tienes media batalla ganada. Apréciatelo, date un aplauso. Estás tomando medidas y seguramente te sientes mejor contigo misma. Recuerda, los grandes logros requieren tiempo, pero este esfuerzo bien vale la pena. Quizá tome un tiempo encontrar esa parte tuya que te ha querido y cuidado siempre, pero es poco a poco, si lo deseas, y la buscas, encontrarás la forma de conectarte con tu parte sabia. De poder escuchar su voz y presta atención a lo que dice porque esa parte quiere que tengas éxito en tu camino.

por;RedaccionMoi

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