Hacer llegar a un hombre al orgasmo no es suficiente con el movimiento aburrido y repetitivo arriba y abajo, la anatomía masculina puede proporcionar muchísimo placer.

Jut dice que hacer bien un masaje genital y al mismo tiempo masturbar a un hombre sirve para que mujeres y hombres descubran nuevas formas de placer.

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1- No todos los lubricantes son iguales.

Un buen masaje genital requiere de un buen lubricante para no producir irritación y es básico elegir el óptimo para esos menesteres.

Ella recomienda lubricantes de silicona. Es más denso pero dura más permitiendo una lubricación más prolongada.

Se debe tener en cuenta que la silicona puede dañar los preservativos, por lo que no es bueno concentrarse únicamente en el masaje genital.

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2- Mirar a los ojos.

Debido a que cada hombre le gustan diferentes tipos de movimientos, es decir, para algunos los movimientos enérgicos serás mejores y para otros los más pausados.

Incluso para una misma persona dependiendo de las etapas de la excitación será el tipo de movimientos que requiera.

Así que no hay más que mirar a los ojos del compañero, observar su rostro y sus reacciones para saber si lo estás haciendo bien o no.

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3- La perpendicular del placer.

Imagina que el pene lo dividiera una línea perpendicular en dos partes; izquierda y derecha. Esa línea imaginaria posee gran cantidad de terminaciones nerviosas, por lo que estimularla concretamente durante el masaje dará sensaciones muy placenteras a la pareja.

La presión dependerá de las preferencias del compañero y del momento de excitación en el que se halle.

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4- No pongas freno al frenillo.

El frenillo del prepucio es un área altamente sensible, muchas veces pasa inadvertida y sólo a veces es estimulada de forma accidental al subir y bajar la mano.

Presionar esta zona con un movimiento más reducido, con el dedo pulgar, puede despertar sensaciones deliciosas. Pasa igual si se practica sexo oral y se deja que la lengua ejerza presión.

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5- Hay que estimular también los testículos.

Son muy olvidados, basta con simplemente sujetarlos para que se disfrute más.

Las caricias más sutiles, como tocar con las uñas causan un gran efecto. Algunos hombres, también experimentan placer al sentir un poco de presión en el escroto.

El punto secreto. El pirineo es otro de los lugares que no se toman en cuenta a la hora de masturbar a la pareja. Esta zona sensible va desde el escroto hasta el ano donde confluyen infinidad de terminaciones nerviosas, así como ocho músculos que están implicados directamente en la erección.

Además de ser una zona recomendada estimular en un masaje genital, también se recomienda estimularla durante el coito.

creditos;SoyCarmin

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