Una de las figuras más sobresalientes de la jerarquía nazi que atrajo tanta atención como Adolf Hitler en el período de posguerra fue Klaus Barbie Altmann, el “Carnicero de Lyon”.

¿QUIÉN FUE KLAUS BARBIE?

Hijo de Nikolaus Barbie y Anna Hees, ambos maestros, nació el 25 de octubre de 1913, en Godesburg, hoy parte de Bonn en Alemania. El padre de Klaus había regresó herido de la Primera Guerra Mundial y se convirtió en un alcohólico abusivo desilusionado y con un odio a los franceses.

A la edad de 10 años Klaus Barbie fue enviado a un internado donde agradecida de estar lejos de su padre violento. Desde pequeño había mostrado interés en la teología y planeaba estudiarla. En 1934 hizo el bachillerato en Tréveris, Alemania. Después entró en las Juventudes Hitlerianas y fue ayudante personal del jefe local del partido nazi.

Tras la muerte de su padre en 1933 para su familia fue imposible poderle pagar la universidad. Sin fondos para continuar con sus estudios, Klaus comenzó a trabajar para el Partido Nacionalista de los Trabajadores de Alemania (Partido Nazi), el partido que llevó a Adolf Hitler (1889–1945) al poder en Alemania.

Klaus Barbie Altmann

EL INICIO DE UNA CARRERA SINIESTRA

Hitler se convirtió en canciller de Alemania en 1933. Dos años más tarde, cuando Barbie tenía 22 años, se unió a Shutzstaffel (SS), el escuadrón de seguridad del Partido Nazi que juró lealtad no a Alemania sino a Hitler. Sirvió en Sicherheitsdienst (SD), la rama de inteligencia y seguridad de las SS, y fue asignado a varios puestos en Europa durante los próximos seis años.

En 1937 se afilió al Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP). Durante ese tiempo, mientras las tropas nazis ganaban terreno y avanzaba hacia el oeste, Barbie ganó reputación como una oficial astuto y dedicado de las SS. Obtuvo incrementos en su posición, y se desenvolvió con amplia notoriedad.

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En 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, Barbie fue destinado a la Sección IVB4 y enviado a Ámsterdam, y más tarde, en mayo de 1942, a Lyon, Francia. Allí se ganó el apodo de “El Carnicero de Lyon” como jefe de la Gestapo local –– policía secreta de la Alemania nazi ––.

Fue llamado así porque se le atribuye la muerte de más de cuatro mil judíos, el envío de más de siete mil a campos de concentración y la tortura de 14 mil miembros de la resistencia. Además, se le culpó por la captura de 44 niños judíos escondidos en la villa de Izieu, en Francia. Entre los métodos que utilizaba se encuentra la violencia, física, sexual y psicológica.

ACTIVIDADES DE POSGUERRA CON NUEVO APELLIDO

Cuando la guerra en Europa terminó en la primavera de 1945 con la derrota de los nazis, Barbie se escondió de los aliados (las naciones aliadas contra Alemania, incluida Gran Bretaña, la Unión Soviética y los Estados Unidos.

Entre 1947 y 1951 fue reclutado como agente por el el Cuerpo de Contrainteligencia del Ejército de los Estados Unidos, que le ayudó a trasladarse a Bolivia. En 1966, el servicio de inteligencia de la República Federal de Alemania, el BND, lo reclutó en Bolivia, con el nombre en clave de “Adler” (Águila).

Aunque el ejército tenía una orden de arresto contra Barbie como sospechoso de actividades clandestinas, el comandante regional decidió que sus habilidades como interrogador lo hacían más valioso como espía que como prisionero.

A finales de 1955, Klaus llegó con su familia a la Paz, Bolvia, lugar donde adoptó el apellido de Altman —el del rabino de su pueblo natal—. Para pasar por desapercibido como espía se mantuvo como mecánico de automóviles.

ID de Klaus Barbie de cuando era oficial de la policía secreta boliviana. Crédito: Gobierno de Bolivia.

 

Las habilidades de Barbie como espía no pasaron desapercibidas en el gobierno militar de Bolivia, y en poco tiempo se convirtió en asociado de generales de alto rango, puesto que le permitió conocer a líderes del narcotráfico como Pablo Escobar, apodado “El Patrón”.

Trabajo por varios años bajo la dictadura del  general René Barrientos, en Bolivia, y tras su muerte en un accidente de helicóptero en 1969, Klaus se trasladó a Perú, en donde tomó el apellido “Altmann”. En este lugar se le inculpó por el asesinato de un empresario peruano dedicado a la exportación de harina y aceite de pescado, Luis Banchero Rossi. Esta noticia salió a la prensa y las personas que aún se encontraban en su búsqueda por fin lo habían hecho.

SE INICIÓ UNA CAMPAÑA PARA LOGRAR SU ARRESTO

Después de volver a saber de su paradero,  los “cazadores” de criminales de guerra que escaparon tras la II Guerra Mundial,  Serge y Beate Klarsfeld, iniciaron una campaña para que el gobierno de Bolivia lo entregara a Francia. Durante más de una década, “Altmann” había negado que él fuera Barbie, pero su identidad no era un secreto de los regímenes que habían mantenido a Bolivia bajo el gobierno militar.

Finalmente, en 1982, un gobierno civil llegó al poder boliviano y el presidente Siles Suazo ordenó, en febrero de 1983, el arresto y entrega a funcionarios franceses de Klaus Barbie .

Fue deportado a Lyon, Francia, donde se le juzgó en 1987, y fue condenado a cadena perpetua por crímenes contra la humanidad. Murió de leucemia en 1991, a los 77 años, en una penitenciaría francesa. Sus restos fueron enterrados en Cochabamba (Bolivia).

Crédito: La Vanguardia

KLAUS AYUDÓ A LA CAPTURA DEL “CHE” GUEVARA

En 20027, el director de cine británico Kevin Macdonald estrenó un documental llamado My enemy’s enemy en el que demostró la verdad de los rumores que afirmaban que Klaus Barbie participó a nivel operativo en la captura de Ernesto “Che” Guevara en Bolivia, en 1967.

Fuentes: NYTimes / War History

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