El bebé de los duques de Sussex se llama Archie Harrison Mountbatten-Windsor, según ha anunciado este jueves la pareja en su cuenta de Instagram.

Los duques han colgado además una foto en blanco y negro del momento en que la reina Isabel II y su esposo Felipe, duque de Edimburgo, conocen a su octavo bisnieto y séptimo en la línea de sucesión al trono, nacido el 6 de mayo.

Sonrientes, pero visiblemente cansados, los duques de Sussex, Harry y Meghan, presentaron este miércoles por primera vez a los medios de comunicación a su recién nacido, del que dijeron que es “un sueño”, “mágico” y una “auténtica alegría”.

Desde el majestuoso salón de San Jorge del castillo de Windsor, a las afueras de Londres, los duques posaron brevemente ante un reducido grupo de medios gráficos y de televisión para contar su experiencia como padres primerizos y expresar su inmensa felicidad.

La exactriz estadounidense, que llevaba un vestido blanco y a la que se veía radiante pero cansada, calificó de “mágico y bastante asombroso” a su bebé, que estaba dormido, envuelto en una mantilla blanca con detalles calados, con un gorrito de punto y en brazos de su padre.

El niño, que pesó 3,3 kilos, es el octavo bisnieto de la soberana británica y séptimo en la línea de sucesión al trono, después de su padre; de sus primos, Jorge, Carlota y Luis; de su tío, el príncipe Guillermo, y su abuelo, el príncipe de Gales.

«Tengo a los dos mejores chicos del mundo, estoy realmente feliz”, afirmó la duquesa de Sussex, que acariciaba a su bebé mientras hablaban sobre el carácter del pequeño.

«Tiene un temperamento muy dulce, es bastante tranquilo”, agregó, a lo que el duque de Sussex añadió, entre risas, que no sabía de quién sacaba esa calma.

Mientras intercambiaba miradas con su mujer, el príncipe Harry contó a los medios que espera pasar momentos especiales con su hijo a medida que crezca en las próximas semanas.

«Es fantástico. Ser padre es increíble. Apenas han sido dos días y medio, tres días, pero estamos tan contentos de tener nuestra pequeña auténtica alegría”, dijo Enrique, al que se le veía visiblemente emocionado mientras observaba a su bebé.

Al preguntarle a quién se parecía, el duque de Sussex contestó que los recién nacidos cambian mucho en las dos primeras semanas de vida.

«Estamos observando cómo se produce el cambio durante este mes, pero su aspecto está cambiando cada día”, añadió.

La popular pareja y su niño viven en Frogmore Cottage, su casa ubicada en los terrenos de Windsor (a las afueras de Londres), que en los últimos meses fue sometida a una extensa renovación.

La llegada de otro bebé a la monarquía británica ha generado una gran atención mediática en el Reino Unido y en el mundo entero.

A diferencia de los duques de Cambridge, los de Sussex decidieron no comparecer ante los medios con el bebé en brazos el mismo día del nacimiento, una señal de que han optado por preservar más su intimidad tras el parto y evitar un gran despliegue de cámaras y fotógrafos.

El pequeño, el primer mestizo que nace en el seno de la familia real dado que la madre lo es, no tiene el derecho automático a llevar el título de príncipe porque no ocupa los primeros puestos de la línea sucesoria al trono del Reino Unido.

La madre de Meghan Markle, Doria Ragland, acompaña estos días a su hija en Windsor, mientras que se espera que el abuelo paterno, el príncipe Carlos, conozca pronto a su cuarto nieto ya que esta semana hace, junto con su mujer Camilla, una visita por Alemania.

También se espera que los tíos del bebé, los duques de Cambridge, acudan en los próximos días a Windsor para conocer al nuevo integrante de la familia real.

Con información de EFE / Foto: Instagram /@theroyalfamily

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