En los últimos días se ha viralizado la historia de don Amadeo Cabrera, un campesino salvadoreño que llegó a las oficinas del registro civil en la alcaldía de Arcatao, Chalatenango para tramitar una copia de su partida de nacimiento.

De acuerdo a medios locales, el hombre no tenía dinero con qué pagar, así que de su maletín sacó tres manojos de cilantro y se los entregó al empleado municipal como forma de pago.

En lugar de negarle el trámite, el encargado aceptó el gesto del anciano y le dio los documentos. Aunque la historia no identifica el nombre del empleado, su gesto fue reconocido por usuarios de redes sociales que se han encargado de viralizar la nota por todo Latinoamérica.

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