Comenzar a correr es todo un reto, pero no uno que no puedas superar, todo lo contrario. Es cuestión de que lo hagas de la manera adecuada para que no sufras mientras lo haces.

Checa estos cuatro tips de respiración si estás empezando a correr para evitar el famoso “dolor del caballo” o cansarte más de lo que deberías.

Respira con la boca

Lo ideal es respirar siempre por la boda, así el oxígeno que llega a tus músculos es mucho mayor. Si te resulta muy cansado puedes inhalar con la nariz y soltar con la boca. Esto te ayudará a que la agitación sea aún menor.

Respira suave

Si vas a alta velocidad no obligues a tu respiración a soportar el mismo ritmo. Puedes alargar o apresurar tu paso sin necesidad de que se agite tu respiración. De esta manera te sentirás mucho menos cansada.

Lleva un pañuelo

A la hora de correr podrían aparecer los insoportables “mocos”, lo que solo conflictuará que el aire llegue a tus pulmones. Ya sea que respires por la boca o la nariz, es indispensable que tu sistema respiratorio esté libre de ellos.

Concéntrate en ella

¡Hay veces que se nos olvida respirar! Es sumamente importante que estés consciente de tu respiración, pues en momentos dejamos de respirar un poco y detenemos el aire provocando que el ritmo se corte. No necesitas contar los segundos en los que inhalas y exhalas, pero sí estar pendiente de ella. Poco a poco conocerás tu cuerpo y te será más fácil dosificarla.

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